Ha sido a lo largo de este tiempo, en que he estado leyendo sobre diferentes corrientes filosóficas y espirituales (y aun me declaro No fanática de ninguna) pero he identificado en todas la misma descripción sobre la esencia de la realidad que vivimos; Nuestro tiempo, el tiempo en que nos hemos criado y han creado para nosotros desde que nacemos, crecer bajo una serie de creencias que han estado imposibilitando nuestro real potencial de Ser, encerrados en vidas monótonas deseando estar en otro lugar mientras trabajamos, o en otro momento mientras compartimos con ciertas personas, lamentándonos por todos aquellos que se han ido y no se quedaron, que no “valoraron” lo que ofrecíamos y construyendo una barrera para quienes ahora están; deseando estar en otro espacio donde todo estuviera perfectamente cronometrado como nosotros queremos, como nuestro ego desea, teniendo el control de las situaciones que finalmente nos aburren y llenándonos de culpa diariamente.

Y qué pasa con el otro tiempo? El llamado tiempo vertical,  el que viene hacia nosotros mismos, el que nos dirige a quienes realmente somos adentro? El tiempo donde solamente existe el presente, donde no hay apegos materiales, donde sin importar que ha pasado últimamente en tu vida, debes celebrar el estar Vivo! el hecho de estar aquí y tener un propósito de existencia que debes trazar todos los días.

Vuelve al presente, recupera tu vida! vuelve a ser la niña pacífica y amorosa pero con la tranquilidad consciente de un adulto; borra de tu memoria que la adultez es sinónimo de aburrimiento y moral, que nos encierra en una cárcel de formalismos y etiquetas; el Mundo de hoy ha sido diseñado para gente infeliz que debe satisfacer sus carencias personales con cosas materiales, personas depresivas con necesidad de sustitutos artificiales que les ayuden a soportar el peso de esta realidad que nos enseñaron a ver; Entonces, vuelve a lo que realmente eres, valora la vida por sí misma, con todas las situaciones; revisa tus pensamientos diariamente, escribe tus creencias léelas y cámbialas por cosas más positivas, mas constructivas, que te den poder, que te recuerden lo valiosa que eres, de lo que eres capaz y repítelas todos los días; Inspecciona tus emociones, míralas desde afuera, detente y respira; no está mal estar triste o enojada (yo sé a veces agota ser un SER HUMANO) pero puedes darte un espacio para sentir la emoción y dejarla pasar, no es malo sentir dolor, pero sí quedarse en el sufrimiento.

En cada situación que duela, debes recordarte que TU eres más que esa circunstancia momentánea, que ha llegado a ti para aprender algo y que tu vida es ilimitada y eterna; porque solo tú puedes permitirte tener el poder del Ahora, cambiar la percepción y entender que cada cual está en su propia lucha, pero que tú eliges un camino de Paz.

mujerayo2

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